El phubbing comenzó alrededor de 2007 con la llegada de los
smartphones, consiste en el acto de menospreciar a quien nos acompaña al
prestar más atención al móvil u otros aparatos electrónicos que a su persona.
El 90 por ciento de los adolescentes prefieren el contacto vía texto que cara a
cara y que los restaurantes experimentan 36 casos de “phubbing” en cada sesión
de cena, y advierten de que este fenómeno puede acabar
reduciendo las relaciones sociales al intercambio de mensajes virtuales.
Bajo mi punto de vista, el phubbing es
una forma de marginar a esos amigos o familiares que quedan contigo para pasar
un buen rato y estás todo el tiempo con el móvil sin hacerles caso. Yo siempre
que quedo con alguien procuro no coger el móvil a no ser que sea una emergencia
y aunque sea comiendo en mi casa con mi familia les regaño si cogen el móvil
mientras estamos comiendo porque me parece una falta de respeto, ya no solo por
el hecho de que no hablamos mientras comemos, sino porque me parece una falta de
educación y amabilidad a la persona que ha realizado la comida porque
pienso que no estás valorando su trabajo, sino que estás comiendo por
comer sin prestar atención.